Carmen, acabo de terminar de leer tu novela y me ha gustado mucho. Me atrae la fortaleza de ambas protagonistas por hacerse un hueco en un mundo patriarcal que, en ocasiones por tí descritas, parecen lamentablemente de antes de ayer y no del siglo XIX. La narración en muy dinámica, el lenguaje bien adaptado a la época y los personajes rezuman una humanidad y sensibilidad que hacen saltar las lágrimas. El papel de la mujer siempre se ve sobrecargado de responsabilidades y sacrificios familiares que siempre prevalecen a nuestro propio ser. A veces, también nos preguntamos, como Hilda, si «como mujer, ¿me he olvidado de mi misma?». Me ha encantado también la frase «la vida se le escapaba y ella se envolvía en poesía» ‘, sobre Sisi y su melancolía tras el parto. Las vidas paralelas de ambas protagonistas resultan muy interesantes por lo que cada una transmite de su época, ambos países y la diferencia entre ricos y pobres. Las rectas costumbres y reglas de la corte me parecen, como a Sisi, sofocantes.

