Muy bien descritas las costumbres populares de Sevilla y de la realeza de Viena, ambas en el XIX. Y la lucha de dos mujeres adelantadas dos siglos a su tiempo, si bien la de Sisi está atemperada porque no tiene agobios económicos y la de Hilda es una lucha por la vida que, aún hoy día, se sigue dando entre nosotros. La descripción de sus problemas me ha emocionado, quizás por vivencias cercanas. Sigue escribiendo, Carmen. Lo haces muy bien.

